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FAMILIARES REAGRUPABLES Y DEPENDENCIA ECONÓMICA

25-10-2012

El extranjero residente legal , cuya tarjeta de residencia se encuentra renovada o en trámite de renovación, puede reunir con él a su familia en España, si bien no puede reagrupar a cualquier familiar, sino a los familiares que establece el Real Decreto 557/2011 de 20 de abril, en su artículo 53, esto es, al cónyuge o pareja de hecho, a los hijos propios o del cónyuge o pareja, menores de edad o mayores con discapacidad en los términos que se expondrán a continuación y a los ascendientes propios o del cónyuge o pareja.

 

FAMILIARES REAGRUPABLES

Son familiares reagrupables:

Su cónyuge siempre que  no se halle separado de hecho o de derecho y  el matrimonio no se haya celebrado en fraude de ley.

Su pareja de hecho, es decir aquella persona con la que mantenga una relación de afectividad análoga a la conyugal, siempre que esta relación se hubiera constituido con carácter previo a la residencia en España, pudiendo demostrarlo  aportando certificado de la inscripción en cualquier registro público o si no existe inscripción, por cualquier medio de prueba admitido en derecho, dando prevalencia a los documentos emitidos por una autoridad pública.

No se puede reagrupar a más de un cónyuge, ni a más de una pareja y ambas situaciones a estos efectos son incompatibles.

Sus hijos o los de su cónyuge o pareja, incluidos los adoptados, siempre que sean menores de dieciocho años en el momento de la presentación de la solicitud o tengan una discapacidad y no sean objetivamente capaces de proveer a sus propias necesidades debido a su estado de salud, o si son adoptados la resolución por la que se acordó la adopción reúne los elementos necesarios para producir efectos en España.

Los representados legalmente por el  reagrupante, menores de dieciocho años en el momento de la solicitud de la autorización de residencia, que tengan una discapacidad y no sean objetivamente capaces de proveer a sus propias necesidades debido a su estado de salud, cuando el acto jurídico del que surgen las facultades representativas no sea contrario a los principios del ordenamiento jurídico español.

Sus ascendientes en primer grado o los de su cónyuge o pareja, que estén a su cargo, cuando sean mayores de sesenta y cinco años y existan razones que justifiquen la necesidad de autorizar la residencia en España.  Ha de tenerse en cuenta que sólo se podrán reagrupar si el extranjero es titular de una autorización de residencia de larga duración. 

Excepcionalmente se podrán reagrupar a ascendientes menores de sesenta y cinco años, cuando concurran razones de carácter humanitario, considerándose tales que el ascendiente conviviera con el reagrupante en el país de origen en el momento que éste último obtuvo su autorización; que el ascendiente sea incapaz y el reagrupante o su cónyuge o pareja, tenga su tutela en el país de origen; que el ascendiente no sea objetivamente capaz de proveer a sus propias necesidades o bien que el ascendiente sea cónyuge o pareja del otro ascendiente, siendo éste último mayor de sesenta y cinco años, debiendo presentarse la solicitud de forma conjunta y quedando condicionada la concesión del menor de sesenta y cinco años a que sea concedida la autorización al ascendiente mayor de dicha edad.

Para reagrupar a los descendientes o a los ascendientes, es necesario demostrar que éstos se encuentran a cargo del reagrupante, es decir que existe dependencia económica respecto de éste. En cuanto a los descendientes, no será necesario acreditar dicha dependencia,  bien cuando ambos padres se encuentren conviviendo en España, bien cuando el reagrupante sea el único progenitor del reagrupado.

 

DEPENDENCIA ECONÓMICA

Se entiende que existe dependencia económica cuando el reagrupante acredite que al menos durante el último año de su residencia en España, ha transferido fondos o soportado gastos de su  familiar, que representen al menos el 51 % del PRODUCTO INTERIOR BRUTO per cápita en cómputo anual, del país de residencia de éste, según lo establecido por el Instituto Nacional de Estadística, de manera que a diferencia de la legislación anterior la cantidad que debe haberse enviado durante el año anterior a la presentación de la solicitud es una cantidad cierta, que será mayor o menor dependiendo del PRODUCTO INTERIOR BRUTO de cada país; así por ejemplo, en Venezuela la cantidad que debe haberse enviado durante el año anterior a la presentación de la solicitud asciende a 5816.04 euros y sin embargo en Bolivia dicha cantidad se concreta en 896.63 euros.

Por último, para aquellos que pretendan llevar a cabo una reagrupación, es importante planificar con tiempo la misma, para que no sea denegada. Asimismo, es recomendable que visite nuestro despacho para que le podamos informar, entre otras cuestiones, acerca de la cuantía de los envíos exigidos para su país. 

 

María Blanca Villamarín Fernandez
Equipo Jurídico Antonio Segura Abogados