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EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MADRID SIGUE CONDENANDO LA MALA PRAXIS DE ALGUNOS CONSULADOS DE ESPAÑA EN EL EXTERIOR

09-11-2013

Recientemente nos ha sido notificada una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid donde se condena al Consulado de España en Nigeria a concederle a nuestra clienta el visado de reagrupación familiar solicitado. Como abogados nos sentimos esperanzados al saber que ante las arbitrariedades y mala praxis de algunos Consulados tenemos el amparo de los Tribunales.

En este caso ese Consulado consideró que el matrimonio celebrado era de conveniencia y por tanto fraudulento, denegando por ello el visado de reagrupación familiar solicitado por la esposa del reagrupante a pesar de haber sido concedida, por la Oficina de Extranjería en Barcelona, la solicitud de reagrupación

familiar. Ese Consulado se basaba en dos datos. En primer lugar en la entrevista que le habían hecho a la solicitante del visado y en segundo por el hecho de que el reagrupante había viajado en pocas ocasiones a su país después de haber contraído matrimonio.

Presentamos la correspondiente demanda alegando tanto el principio de buena fe, la necesidad de que se demostrase fehacientemente la falsedad indicada, no pudiéndose basar ésta en la simple entrevista realizada, que además no tenía excesivas contradicciones como también el ius nubendi y la falta de motivación por parte de la Administración. Así pues, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dictado sentencia estimando nuestras pretensiones y concediendo el visado solicitado. En su sentencia, el TSJM, señala que es necesario que, antes de considerar que un matrimonio es de conveniencia, sea estudiado bien el supuesto así como la obligación de motivarse suficientemente una decisión de este calibre, no pudiéndose basar una conclusión tan grave en una simple entrevista

El Tribunal, en su sentencia, indica que, en los supuestos de matrimonios de complacencia, la inexistencia de prueba directa de la simulación y de la verdadera voluntad encubierta de las partes obliga a que la prueba de presunciones conduzca a un alto grado de convicción racional pues, dada la presunción general de buena fe y el carácter fundamental del ius nubendi, la existencia de fraude de ley solo podrá apreciarse cuando éste conste de manera inequívoca.

Además, hemos de hacer hincapié en que, además de concedérsele el visado a nuestra clienta, el Tribunal condena en costas a la Administración esperando que de esta manera los diferentes Consulados lleven a cabo verdaderas tareas de investigación y no simples “entrevistas” en casos como al que hemos hecho referencia.

Victoria Viñamata

Equipo Jurídico Antonio Segura Abogados